Hay momentos en los que uno necesita sólo una cosa: descansar. Se puede hacer en muchos sitios: en una tumbona, en una hamaca, en un sofá, en la arena de la playa, etc.
Hoy me he encaprichado de esta cama. Un nido gigante que te incita a pega un salto y no salir de ahí. Yo quiero una, pero creo que debe "costar un huevo" (mis juegos de palabras y yo, jejejeje).
¿Se nota que preciso un descanso urgente? Creo que ahora va a ser que no.

