El verano es época de consumir más helados y polos que el resto del año. No sé por qué, me acaba de venir a la mente esa época en la que conservar un helado en buenas condiciones era una odisea. Y ahí estaba el carrito de los helados ambulante. ¿Cómo se las apañarían para que no se derritiera?
Ni punto de comparación con la furgoneta de los helados americana.
Ya sólo se ven carritos de esos tan bonitos en fotografías o como objetos de decoración.


